Daros por bienvenid@s a mi blog, un lugar donde la necesidad de comunicarme se vuelve importante.
Me encuentro en un punto que podría llamarse "en donde estoy", desde el cual aflora mi deseo de contar que me sucede en mi caminar (aprendizajes, busquedas, encuentros, música, relatos, regalos, viajes, sentimientos, logros laborales...), sin olvidarme de cómo se van resolviendo conflictos, dudas y valores.
El tema principal de este blog, como su título indica, es la consciencia canina. Siento la necesidad de desatar una venda y de encender una vela.
Creo en una convivencia real entre espécies animales, en este caso entre humano-perro, atendiendo a sentimientos claros y mente lúcida. Con la intención de favorecer una "actualización de estado" relacional con un animal que nos lleva acompañando varios siglos, y que la ciencia que se ocupa del estudio de su naturaleza, nació hace apenas 150 años.
Con todo esto doy el "pistoletazo de salida" a este blog.
Me encuentro en un punto que podría llamarse "en donde estoy", desde el cual aflora mi deseo de contar que me sucede en mi caminar (aprendizajes, busquedas, encuentros, música, relatos, regalos, viajes, sentimientos, logros laborales...), sin olvidarme de cómo se van resolviendo conflictos, dudas y valores.
El tema principal de este blog, como su título indica, es la consciencia canina. Siento la necesidad de desatar una venda y de encender una vela.
Creo en una convivencia real entre espécies animales, en este caso entre humano-perro, atendiendo a sentimientos claros y mente lúcida. Con la intención de favorecer una "actualización de estado" relacional con un animal que nos lleva acompañando varios siglos, y que la ciencia que se ocupa del estudio de su naturaleza, nació hace apenas 150 años.
Con todo esto doy el "pistoletazo de salida" a este blog.
lunes, 15 de julio de 2013
martes, 2 de julio de 2013
Su perro es dominante
En este artículo se pretende explicar de forma muy sencilla los mitos y las falsedades con respecto a un término que cada día es más utilizado de forma errónea cuando se habla de educación o adiestramiento canino. De la misma forma que cuando vamos al médico y nos diagnostica un virus cuando no sabe reconocer el mal o la enfermedad, lo mismo ocurre con muchos de los “adiestradores “de perros en la actualidad. Cuando alguien no sabe qué le pasa a nuestro perro o cómo afrontar determinadas situaciones, se suele recurrir al comodín infalible:
“Su perro es dominante”.
Pero ¿qué premisas hacen que los perros adquieran el título de “perro dominante”?
- Si me mira fijamente, es dominante
- Si me ladra, es dominante
- Si le muestro una chuche y la coge, es dominante
- Si enrosca la cola, es dominante
- Si mea donde no debe, es dominante
- Si le regaño y gruñe (aunque sea a un cachorro de tres meses), es dominante.
- Si un cachorrito muerde un poco fuerte, es dominante.
- Si el perro no se aparta cuando camino, es dominante.
- Si el perro camina por delante de nosotros, es dominante,
- Si el perro se encuentra a otro perro y lo gruñe, es dominante.
Cualquiera de los puntos anteriormente expuesto se pueden cumplir en nuestros canes, en determinadas situaciones, como cuando tienen miedo, estrés, o simplemente porque se trate de un perro “valiente” y seguro de sí mismo, que no quiere decir dominante.
Entonces, ¿todos los perros son dominantes? ¿Cómo solucionar sus problemas si se trata de un perro dominante?
Existen numerosos “tests” para saber si un perro es “dominante”, lo cuales no tienen mucha coherencia en relación a la dominancia, y más bien, es un chequeo de la manipulación a la cual está habituado el perro. Os pongo a continuación un “test” muy utilizado en este aspecto:
“Coge al perro, y ponlo panza arriba, con las patas en el aire, y ponle una mano en el pecho. Apreta un poco. Si el perro aguanta sin moverse 5 minutos, según el test se trata de un perro “sumiso”, si se mueve como loco, según el test es un perro muy dominante, y si se mueve un poco nada más, según el test es un poco dominante.”
Como podemos comprobar, es un test un tanto absurdo en cuanto a la dominancia, lo que si nos informa este test es del tipo de manipulación humana al que está habituado el perro, y por lo tanto puede ser un aspecto a trabajar en el mismo para avanzar en su educación.
Por lo tanto, casi todo lo que suele hacer un perro inquieto o inseguro, implica que es “dominante”, con lo cual, podríamos llegar a pensar que ser “dominante”, puede equipararse a ser impaciente, o ser extrovertido, o ser curioso, etc, según el caso. Pero la realidad es que cuando hablamos de “perro dominante” el mundo suele pensar en un “perro agresivo”, y esto es debido a que tratar una “dominancia” de forma incorrecta, conduce a que el perro acabe adoptando comportamientos agresivos.
Cuando alguien va a un conocido “que sabe mucho de perros” o incluso a un “profesional” y este concluye su diagnostico con “ESTE PERRO ES DOMINANTE” y no dice nada más, crea un grave problema al dueño.
Y esto no sólo es un error, sino que puede derivar a diferentes situaciones no deseables, incluyendo el abandono del perro. Y es lógico, los pobres dueños angustiados por el comportamiento de su perro, ahora también empiezan a tenerle miedo…De repente, su dulce perrito se ha convertido en un monstruo que acabará haciendo daño a alguien, y se volverá un delincuente canino, que no hará caso, que se volverá incontrolable y difícil de predecir .
Entonces ¿Qué es lo que ocurre?
El problema es que cuando pensamos en un perro dominante, nos viene a la mente la imagen de un lobo lanzándose hacia otro lobo de “rango menor” para hacerle daño, y equiparamos “dominancia” con esta idea.
Todo este BOOM entorno a la dominancia viene gracias a los miles y miles de artículos que han salido entorno a los estudios realizados con lobos, y la posterior puesta en marcha por muchos “etólogos” y “adiestradores” por todo el mundo.
Algunos hablan de técnicas punitivas, cual lobo enfurecido para “controlar” una situación que desconoce.
Es cierto que si ante un comportamiento del perro el cual desconocemos por completo, aplicamos una técnica punitiva de forma incremental, tarde o temprano conseguiremos que el perro: o nos muerda, o se sienta intimidado y desista de su actitud.
Este tipo de “educación” basada en la intimidación, conlleva graves trastornos posteriores de conducta, comportamientos que tienden a conductas agresivas, y en muchos casos, una dependencia obsesiva hacia el dueño.
Aquellos que basan sus técnicas de adiestramiento en establecerse como alfa (alpha-roll), deberían plantearse seriamente que es lo que están haciendo, y que es lo que percibe el perro de su comportamiento. Si un perro cuando se encuentra a otro perro, adopta una postura de “sumisión” de forma voluntaria ¿Cómo afectará a su psicología el que le OBLIGEMOS a adoptar esta postura?? Quizás sea lógico el pensar que el perro piense que estamos jugando, o lo más probable es que piense que le estamos castigando por algún motivo que desconoce, y le aplicamos un castigo de forma muy bruta.
De la misma forma, el hecho de que “debemos de comer antes que el perro” o “caminar antes que el perro”, etc, también resulta un tanto ilógico si meditamos un instante.
Los perros lazarillo, caminan por delante del dueño, guiándoles y ayudándoles en diversas tareas. En perros de asistencia ayudan a abrir puertas, en algunos casos arrastran al dueño y en muchas ocasiones le acercan comida.
En perros de terapia, en algunas ocasiones el perro puede o debe subirse a la cama, al sofá, y en otras debe tomar posturas “que solo adoptaría el perro alfa”.
En mushing, un grupo de perros de 2 a 14, o incluso más perros tiran del musher, y de la carga, para lo cual se posicionan delante del mismo, e incluso llegan a tomar decisiones en momentos puntuales de peligro.
Según las “teorías de la dominancia”, estamos concediendo al perro un poder que le hará “dominante” sobre nosotros, y por lo tanto, dejará de hacernos caso, puesto que le damos el “privilegio” de pasar delante, de acceder a comida, y de hacer cosas que solo el perro “alfa” debería poder hacer, y por lo tanto le damos al perro privilegios que le hacen ser “superior a su dueño”.
Es evidente que las teorías de “alfa-roll” son incompletas y nos muestran tan solo una pequeña parte de la “realidad” y que las relaciones entre perros son mucho más complejas y ricas, y en ellas se establecen toda una serie de “normas” o “comportamientos” de respeto que van mucho más allá de un simple comportamiento de imposición.
Por lo tanto, aquellos que trabajen o piensen en “educar” a su perro, pueden reflexionar seriamente si lo que quieren es ENSEÑAR a que su perro haga algo, o lo único que pretenden es OBLIGARLE a hacerlo.
Un perro de casa puede subirse al sofá, a la cama, comer al mismo tiempo que su dueño etc, y entender muy bien cuál es su posición dentro de la familia. Esto significa que el perro sube al sofá con nuestro consentimiento y es consciente que nosotros le damos ese privilegio, y que cuando queramos también se lo podemos limitar. Y esto no es cuestión de dominacia, o de establecerse como alfa, simplemente es educación, entendimiento y establecer unas normas claras y cumplirlas todos los miembros de la familia de forma coherente, a fin de que nuestros amigos peludos las comprendan y no tengan confusiones a la hora de cumplirlas.
Por lo tanto, volviendo al término de la “dominancia”, el hecho de que un perro sea “dominante”, ¿implica que deba usar técnicas de imposición para conseguir las cosas?
¿ DOMINANTE = ABUSON ?
Cuando se habla comúnmente de dominancia, se habla de OBLIGAR al perro a hacer algo, y las técnicas que se usan van acorde con esta mentalidad.
Desde esa perspectiva, el que “domina” OBLIGA al otro ha hacer algo.
La dominancia en los perros no es exactamente así, sino que más bien, estamos usando técnicas incorrectas basadas en comportamientos de perros que ABUSAN del resto.
Un dictador “domina”, pero no por ello debemos basarnos es sus técnicas para “controlar” a otros ¿no?
Por lo tanto, debemos hacer una gran diferencia entre perros ABUSONES, y perros DOMINANTES.
¿Qué es dominar?
Vamos a profundizar un poco más en lo que significa dominar:
- Un pueblo, país
- Contener, controlar
- Conocer perfectamente: un idioma , un asunto, una actividad.
Puede: Dominar su vida, sus sentimientos, sus emociones, lo cual nos sugiere un contexto de autosuperación, pensamiento positivo, etc.
Aunque también podemos hablar de dominar el mundo, ante lo cual, hay muchas forma de entenderlo, pero muchos se imaginaran una acción de carácter agresivo y bélico.
Tenemos tendencia a encuadrar las cosas dentro de un contexto de imposición y conductas agresivas, cuando el concepto de “dominar” en si, no tiene nada que ver con ello.
Por lo tanto, tenemos que separar de forma muy clara cuando un perro muestra conductas “dominantes”, y cuando muestra conductas “de abuso”.
En el mundo de los perros, y los estudios sobre ellos, el concepto de dominancia se mueve entrono a la forma de gestionar la estructura social de una manada. Es por tanto que, un perro que llamamos “alfa”, “líder” o “padre” o “perro dominante” no tiene porqué usar la fuerza para mantener una correcta gestión de su manada, sino que tiene muchas otras formas de hacerlo.
Inicialmente, y originado por un estudio en condiciones anti-naturales, se obtuvieron resultados sobre como un “líder” gestiona su manada mediante técnicas aversivas.
Resulta extraño pensar que un animal que durante una cacería le es suficiente hacer un movimiento de cabeza para que el resto de la manada se coloque de forma estratégica, y tenga que recurrir a la violencia para conseguir que “le respeten”.
Posteriormente se han hecho más estudios, tanto el lobos como en perros de diferentes razas, y se han llegado a conclusiones mucho más amplias, las cuales abren todo un mundo de posibilidades, y nuevas formas de ver la relación entre animales, y la relación entre humanos y animales.
Por lo tanto, cuando alguien nos diga que nuestro perro es dominantes, deberemos preguntarnos ¿En que sentido?
- ¿es un perro miedoso?
- ¿es un perro atrevido?
- ¿Es un perro inquieto y nervioso?
- ¿Es un perro tímido con otros perros?
- ¿Es un perro que no sabe controlarse la mordida?
- ¿Es un perro que se sobre-excita mucho jugando?
- ¿Es un perro con mucha inexperiencia e inseguro de si mismo?
- ¿Está habituado a ser “manipulado: acariciado, tumbado, cepillado”?
- ¿Es un perro habituado a jugar con otros perros?
- ¿Es un perro con una socialización correcta o adecuada?
Etc…
Debemos plantearnos todas y cada una de estas preguntas, y empezar a trabajar sobre ello.
No me vale que me digan que un perro es dominante, eso es tan ambiguo como decir que un perro es de una raza canina. Si queremos educar correctamente a nuestros perros, debemos aprender a entenderles, a respetar su naturaleza y ayudarles a crecer de forma correcta y respetuosa dentro del entorno urbano en el cual les estamos criando.
En nuestros años de experiencia con perros de razas nórdicas, hemos ido introduciendo a cada perro adulto en una manada de machos y hembras, y hemos podido estudiar las relaciones de manada, su jerarquía, como cada perro cambia su status cuando llega un nuevo miembro.
Hemos observado que si bien un perro adopta posturas de “dominante” de cara a cierto individuo, o en determinadas situación, también puede comportarse como de forma sumisa en otras circunstancias. Así que podemos concluir el artículo con la siguiente frase:
“Un perro no es dominante, se comporta de forma “dominante” en determinadas ocasiones” por lo tanto no forma parte de las características del perro y mucho menos es un término determinante para solucionar los problemas de comportamiento canino.
“ Los animales son más sencillos de lo que creemos, pero el ser humano se empeña en poner nombres e inventar teorías acerca de su comportamiento, que no son ciertas”
Autores del Artículo:
Marcos Javier Ibáñez
Miriam Perera
“Su perro es dominante”.
Pero ¿qué premisas hacen que los perros adquieran el título de “perro dominante”?
- Si me mira fijamente, es dominante
- Si me ladra, es dominante
- Si le muestro una chuche y la coge, es dominante
- Si enrosca la cola, es dominante
- Si mea donde no debe, es dominante
- Si le regaño y gruñe (aunque sea a un cachorro de tres meses), es dominante.
- Si un cachorrito muerde un poco fuerte, es dominante.
- Si el perro no se aparta cuando camino, es dominante.
- Si el perro camina por delante de nosotros, es dominante,
- Si el perro se encuentra a otro perro y lo gruñe, es dominante.
Cualquiera de los puntos anteriormente expuesto se pueden cumplir en nuestros canes, en determinadas situaciones, como cuando tienen miedo, estrés, o simplemente porque se trate de un perro “valiente” y seguro de sí mismo, que no quiere decir dominante.
Entonces, ¿todos los perros son dominantes? ¿Cómo solucionar sus problemas si se trata de un perro dominante?
Existen numerosos “tests” para saber si un perro es “dominante”, lo cuales no tienen mucha coherencia en relación a la dominancia, y más bien, es un chequeo de la manipulación a la cual está habituado el perro. Os pongo a continuación un “test” muy utilizado en este aspecto:
“Coge al perro, y ponlo panza arriba, con las patas en el aire, y ponle una mano en el pecho. Apreta un poco. Si el perro aguanta sin moverse 5 minutos, según el test se trata de un perro “sumiso”, si se mueve como loco, según el test es un perro muy dominante, y si se mueve un poco nada más, según el test es un poco dominante.”
Como podemos comprobar, es un test un tanto absurdo en cuanto a la dominancia, lo que si nos informa este test es del tipo de manipulación humana al que está habituado el perro, y por lo tanto puede ser un aspecto a trabajar en el mismo para avanzar en su educación.
Por lo tanto, casi todo lo que suele hacer un perro inquieto o inseguro, implica que es “dominante”, con lo cual, podríamos llegar a pensar que ser “dominante”, puede equipararse a ser impaciente, o ser extrovertido, o ser curioso, etc, según el caso. Pero la realidad es que cuando hablamos de “perro dominante” el mundo suele pensar en un “perro agresivo”, y esto es debido a que tratar una “dominancia” de forma incorrecta, conduce a que el perro acabe adoptando comportamientos agresivos.
Cuando alguien va a un conocido “que sabe mucho de perros” o incluso a un “profesional” y este concluye su diagnostico con “ESTE PERRO ES DOMINANTE” y no dice nada más, crea un grave problema al dueño.
Y esto no sólo es un error, sino que puede derivar a diferentes situaciones no deseables, incluyendo el abandono del perro. Y es lógico, los pobres dueños angustiados por el comportamiento de su perro, ahora también empiezan a tenerle miedo…De repente, su dulce perrito se ha convertido en un monstruo que acabará haciendo daño a alguien, y se volverá un delincuente canino, que no hará caso, que se volverá incontrolable y difícil de predecir .
Entonces ¿Qué es lo que ocurre?
El problema es que cuando pensamos en un perro dominante, nos viene a la mente la imagen de un lobo lanzándose hacia otro lobo de “rango menor” para hacerle daño, y equiparamos “dominancia” con esta idea.
Todo este BOOM entorno a la dominancia viene gracias a los miles y miles de artículos que han salido entorno a los estudios realizados con lobos, y la posterior puesta en marcha por muchos “etólogos” y “adiestradores” por todo el mundo.
Algunos hablan de técnicas punitivas, cual lobo enfurecido para “controlar” una situación que desconoce.
Es cierto que si ante un comportamiento del perro el cual desconocemos por completo, aplicamos una técnica punitiva de forma incremental, tarde o temprano conseguiremos que el perro: o nos muerda, o se sienta intimidado y desista de su actitud.
Este tipo de “educación” basada en la intimidación, conlleva graves trastornos posteriores de conducta, comportamientos que tienden a conductas agresivas, y en muchos casos, una dependencia obsesiva hacia el dueño.
Aquellos que basan sus técnicas de adiestramiento en establecerse como alfa (alpha-roll), deberían plantearse seriamente que es lo que están haciendo, y que es lo que percibe el perro de su comportamiento. Si un perro cuando se encuentra a otro perro, adopta una postura de “sumisión” de forma voluntaria ¿Cómo afectará a su psicología el que le OBLIGEMOS a adoptar esta postura?? Quizás sea lógico el pensar que el perro piense que estamos jugando, o lo más probable es que piense que le estamos castigando por algún motivo que desconoce, y le aplicamos un castigo de forma muy bruta.
De la misma forma, el hecho de que “debemos de comer antes que el perro” o “caminar antes que el perro”, etc, también resulta un tanto ilógico si meditamos un instante.
Los perros lazarillo, caminan por delante del dueño, guiándoles y ayudándoles en diversas tareas. En perros de asistencia ayudan a abrir puertas, en algunos casos arrastran al dueño y en muchas ocasiones le acercan comida.
En perros de terapia, en algunas ocasiones el perro puede o debe subirse a la cama, al sofá, y en otras debe tomar posturas “que solo adoptaría el perro alfa”.
En mushing, un grupo de perros de 2 a 14, o incluso más perros tiran del musher, y de la carga, para lo cual se posicionan delante del mismo, e incluso llegan a tomar decisiones en momentos puntuales de peligro.
Según las “teorías de la dominancia”, estamos concediendo al perro un poder que le hará “dominante” sobre nosotros, y por lo tanto, dejará de hacernos caso, puesto que le damos el “privilegio” de pasar delante, de acceder a comida, y de hacer cosas que solo el perro “alfa” debería poder hacer, y por lo tanto le damos al perro privilegios que le hacen ser “superior a su dueño”.
Es evidente que las teorías de “alfa-roll” son incompletas y nos muestran tan solo una pequeña parte de la “realidad” y que las relaciones entre perros son mucho más complejas y ricas, y en ellas se establecen toda una serie de “normas” o “comportamientos” de respeto que van mucho más allá de un simple comportamiento de imposición.
Por lo tanto, aquellos que trabajen o piensen en “educar” a su perro, pueden reflexionar seriamente si lo que quieren es ENSEÑAR a que su perro haga algo, o lo único que pretenden es OBLIGARLE a hacerlo.
Un perro de casa puede subirse al sofá, a la cama, comer al mismo tiempo que su dueño etc, y entender muy bien cuál es su posición dentro de la familia. Esto significa que el perro sube al sofá con nuestro consentimiento y es consciente que nosotros le damos ese privilegio, y que cuando queramos también se lo podemos limitar. Y esto no es cuestión de dominacia, o de establecerse como alfa, simplemente es educación, entendimiento y establecer unas normas claras y cumplirlas todos los miembros de la familia de forma coherente, a fin de que nuestros amigos peludos las comprendan y no tengan confusiones a la hora de cumplirlas.
Por lo tanto, volviendo al término de la “dominancia”, el hecho de que un perro sea “dominante”, ¿implica que deba usar técnicas de imposición para conseguir las cosas?
¿ DOMINANTE = ABUSON ?
Cuando se habla comúnmente de dominancia, se habla de OBLIGAR al perro a hacer algo, y las técnicas que se usan van acorde con esta mentalidad.
Desde esa perspectiva, el que “domina” OBLIGA al otro ha hacer algo.
La dominancia en los perros no es exactamente así, sino que más bien, estamos usando técnicas incorrectas basadas en comportamientos de perros que ABUSAN del resto.
Un dictador “domina”, pero no por ello debemos basarnos es sus técnicas para “controlar” a otros ¿no?
Por lo tanto, debemos hacer una gran diferencia entre perros ABUSONES, y perros DOMINANTES.
¿Qué es dominar?
Vamos a profundizar un poco más en lo que significa dominar:
- Un pueblo, país
- Contener, controlar
- Conocer perfectamente: un idioma , un asunto, una actividad.
Puede: Dominar su vida, sus sentimientos, sus emociones, lo cual nos sugiere un contexto de autosuperación, pensamiento positivo, etc.
Aunque también podemos hablar de dominar el mundo, ante lo cual, hay muchas forma de entenderlo, pero muchos se imaginaran una acción de carácter agresivo y bélico.
Tenemos tendencia a encuadrar las cosas dentro de un contexto de imposición y conductas agresivas, cuando el concepto de “dominar” en si, no tiene nada que ver con ello.
Por lo tanto, tenemos que separar de forma muy clara cuando un perro muestra conductas “dominantes”, y cuando muestra conductas “de abuso”.
En el mundo de los perros, y los estudios sobre ellos, el concepto de dominancia se mueve entrono a la forma de gestionar la estructura social de una manada. Es por tanto que, un perro que llamamos “alfa”, “líder” o “padre” o “perro dominante” no tiene porqué usar la fuerza para mantener una correcta gestión de su manada, sino que tiene muchas otras formas de hacerlo.
Inicialmente, y originado por un estudio en condiciones anti-naturales, se obtuvieron resultados sobre como un “líder” gestiona su manada mediante técnicas aversivas.
Resulta extraño pensar que un animal que durante una cacería le es suficiente hacer un movimiento de cabeza para que el resto de la manada se coloque de forma estratégica, y tenga que recurrir a la violencia para conseguir que “le respeten”.
Posteriormente se han hecho más estudios, tanto el lobos como en perros de diferentes razas, y se han llegado a conclusiones mucho más amplias, las cuales abren todo un mundo de posibilidades, y nuevas formas de ver la relación entre animales, y la relación entre humanos y animales.
Por lo tanto, cuando alguien nos diga que nuestro perro es dominantes, deberemos preguntarnos ¿En que sentido?
- ¿es un perro miedoso?
- ¿es un perro atrevido?
- ¿Es un perro inquieto y nervioso?
- ¿Es un perro tímido con otros perros?
- ¿Es un perro que no sabe controlarse la mordida?
- ¿Es un perro que se sobre-excita mucho jugando?
- ¿Es un perro con mucha inexperiencia e inseguro de si mismo?
- ¿Está habituado a ser “manipulado: acariciado, tumbado, cepillado”?
- ¿Es un perro habituado a jugar con otros perros?
- ¿Es un perro con una socialización correcta o adecuada?
Etc…
Debemos plantearnos todas y cada una de estas preguntas, y empezar a trabajar sobre ello.
No me vale que me digan que un perro es dominante, eso es tan ambiguo como decir que un perro es de una raza canina. Si queremos educar correctamente a nuestros perros, debemos aprender a entenderles, a respetar su naturaleza y ayudarles a crecer de forma correcta y respetuosa dentro del entorno urbano en el cual les estamos criando.
En nuestros años de experiencia con perros de razas nórdicas, hemos ido introduciendo a cada perro adulto en una manada de machos y hembras, y hemos podido estudiar las relaciones de manada, su jerarquía, como cada perro cambia su status cuando llega un nuevo miembro.
Hemos observado que si bien un perro adopta posturas de “dominante” de cara a cierto individuo, o en determinadas situación, también puede comportarse como de forma sumisa en otras circunstancias. Así que podemos concluir el artículo con la siguiente frase:
“Un perro no es dominante, se comporta de forma “dominante” en determinadas ocasiones” por lo tanto no forma parte de las características del perro y mucho menos es un término determinante para solucionar los problemas de comportamiento canino.
“ Los animales son más sencillos de lo que creemos, pero el ser humano se empeña en poner nombres e inventar teorías acerca de su comportamiento, que no son ciertas”
Autores del Artículo:
Marcos Javier Ibáñez
Miriam Perera
martes, 25 de junio de 2013
Solo un poco
Guiños tiernos de animal herido, lotos frescos en parpados abiertos.
Todos somos hijos del vaiven. Cazador cazado, calido gemido.
Heraldos dormidos de un tremulo roce, barrera en el sonido, pajaro sin norte.
La risa es el torrente que cuando cae alto reverbera el alma.
Cola de cometa en risa que arrebola, que eterno te dispersa por instantes.
Todos somos hijos del vaiven. Cazador cazado, calido gemido.
Ventanas abiertas al relente de la noche, centros de universos, muñecos de resortes.
Si es que sincero he de ser y me escuchais, os contare que hoy me siento un poco solo.
Solo un poco. Si he de ser sincero, hoy me siento un poco solo. Solo un poco.
Y hay tantos hoy en un instante...
Un pasado roto no es nada. Al final te das cuenta de que nunca estuvo entero del todo.
Tu sabes de los vaivenes del animo, de lo deprisa que pasan los años, del reptar de las obligaciones,
de lo poco que duran los momentos brillantes.
Todos somos hijos del vaiven. Cazador cazado. Calido gemido.
Si es que sincero he de ser te contare que hoy me siento un poco solo. Solo un poco. Si he de ser sincero.
Tu sabes que los dias apenas nos dan para un vivir apresurado.
Tu sabes que tuvimos alas, que el presente ya es pasado,
que se puede acampar al pie de las montañas y hacer un fuego blanco junto a un lago.
Solo un poco, Solo un poco
Des pigmentación de la trufa en perros.
Al igual que el color del pelo y de la piel, el color de la nariz de los perros viene determinado por la genética. Podemos encontrar perros con la nariz negra, marrón o blanca (más bien rosada). Conforme avanza en edad nuestro perro pueden aparecer cambios en la coloración del pelo y de las mucosas, aparecen más pelos blancos y también puede perderse pigmentación en trufas oscuras. En otras ocasiones esta alteración del color puede deberse a problemas médicos.
La primera causa que veremos es denomina snow nose o nariz de invierno. Esta alteración tiene lugar en los meses de invierno en razas, normalmente, de capa clara del tipo Labrador, Golden, Samoyedo o Husky. En verano, sin embargo, recuperan su coloración obscura natural. Conforme avanzan en edad se mantiene durante más tiempo la decoloración y suele ser más intensa. Suele aparecer una franja blanca que crece cada temporada y se rodea de un halo negro. Se cree que este efecto es debido a que las enzimas que producen los pigmentos son menos eficientes en climas fríos y además pierden efecto con la edad.
Las heridas en la trufa también puede ocasionar una pérdida temporal o permanente de la pigmentación en esa zona al igual que ocurre en otras partes del cuerpo.
El vitíligo es una enfermedad inmunomediada que forma anticuerpos contra células pigmentarias que son responsables del color de la nariz, también puede afectar a labios y otras partes del cuerpo. Los anticuerpos destruyen las células, lo que resulta en la pérdida de color. Para su diagnóstico se necesita de una biopsia. Doberman, Pastor Alemán, Rottweiler y Dachshunds tienen mayor predisposición. Si bien la salud del perro no se ve afectada por esta enfermedad, los suplementos nutricionales pueden ayudar a restaurar el pigmento del perro.
Algunos procesos alérgicos también se asocian con la pérdida de pigmento en la nariz. Cambiar los comederos de plástico por otros de acero inoxidable es el primer paso para descartar esta hipótesis, sobre todo si viene asociada a inflamación de los belfos.
jueves, 20 de junio de 2013
Aquel y yo.
Yo soy aquel que no quiero ser
yo no soy aquel que quiero ser
yo soy aquel que anhelo ser
y no soy aquel que estoy siendo.
Yo soy este que soy
y no aquel que me gustaría ser.
domingo, 9 de junio de 2013
Gracias Abuelo...
Todo lo vence el amor,
todo el dinero lo allana,
todo lo consume el tiempo,
y todo la muerte lo acaba.
Romualdo García.
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